Cirugía de Faringoplastia en Madrid: técnicas de reconstrucción faríngea
Revisado por Dr. Iván Méndez-Benegassi Silva · Especialista en Otorrinolaringología y Medicina del Sueño · HM Hospitales, Madrid · Nº Colegiado 282855946

El ronquido y la apnea a menudo se deben a que los músculos de la garganta son demasiado laxos. A diferencia de las técnicas antiguas que solo "cortaban", las faringoplastias modernas recolocan y tensan el tejido para ensanchar la vía aérea. El Dr. Méndez-Benegassi realiza estas cirugías en Madrid (HM Hospitales).
Tipos de Faringoplastia
Faringoplastia Barbada de Reposicionamiento (BRP)
La técnica más avanzada. Utiliza suturas dentadas (barbed) que permiten tensar los músculos del paladar y las paredes laterales sin necesidad de nudos, creando una apertura amplia y estable.

Barbed Snoring Pharyngoplasty (BRP + Palatoplastia Anterior)
Técnica modular y no resectiva que emplea suturas barbadas para transferir la rigidez de las estructuras óseas externas (espina nasal posterior, hamuli pterygoidei) al tubo blando colapsable de la vía aérea, aumentando la tensión parietal justo donde la endoscopia de sueño inducido (DISE) confirma el colapso, sin sacrificar la integridad muscular ni funciones complejas como el habla y la deglución.

Faringoplastia de Expansión
Se basa en la rotación del músculo palatofaríngeo para "abrir" el esfínter velofaríngeo, evitando que se cierre durante el sueño profundo.

Faringoplastias Laterales
Cirugías de remodelación faríngea que optimizan la vía aérea mediante la miotomía de los constrictores laterales (Cahali) y el reposicionamiento anterolateral de los pilares (Li), estabilizando las paredes de la garganta para evitar su colapso durante el sueño.

⭐ Faringoplastia con Injertos Septales (técnica pionera)
El Dr. Méndez-Benegassi es pionero en España y uno de los pocos cirujanos del mundo que realiza esta técnica. Aprovecha el cartílago septal del propio paciente —obtenido durante la septoplastia— para injertar 3-4 piezas en el paladar blando, aumentando su rigidez y reduciendo el ronquido. En un mismo procedimiento multinivel y ambulatorio se resuelven a la vez la obstrucción nasal y la mejora del ronquido. Emplea una modificación propia de la técnica que simplifica la colocación de los injertos, reduce el dolor y los hematomas, dura unos 30 minutos junto con la septoplastia y no precisa taponamiento nasal. Al tratarse de tejido propio (autólogo) no existe rechazo; el dolor postoperatorio es mínimo y la tasa de mejora del ronquido, muy alta. Está indicada en pacientes con paladar blando estándar y sin obesidad, por ejemplo mujeres u hombres jóvenes.

Evidencia y selección del paciente
Las faringoplastias modernas cuentan con evidencia reciente sólida. Un metaanálisis de 2022 sobre la faringoplastia barbada (20 estudios, 762 pacientes) describió una tasa de éxito en cirugía de un solo nivel en torno al 85% y una bajada media del índice de apnea-hipopnea (el número de pausas respiratorias por hora) de casi 24 eventos/h —alrededor de un 69% de reducción— en pacientes seleccionados, con pocas complicaciones relevantes. Estas técnicas se han ido refinando desde sus operaciones fundacionales: la faringoplastia lateral (Cahali, 2003, fundacional), la faringoplastia esfintérica de expansión (Pang y Woodson, 2007, fundacional) —cuyo ensayo original redujo el índice de apnea-hipopnea de unos 44 a 12 en pacientes seleccionados— y la faringoplastia barbada de reposicionamiento (Vicini y cols., 2015, fundacional).
El factor decisivo no es la técnica en abstracto, sino seleccionar bien al paciente: cuando el colapso está en el paladar o en las paredes laterales de la faringe (confirmado con una endoscopia de sueño, DISE), los resultados son buenos; fuera de esa indicación, no. El Dr. Méndez-Benegassi se apoya en signos concretos durante la DISE para anticiparlo. Por ejemplo, el signo lengua-paladar (TP): en su propia serie docente, los pacientes sin ese contacto (TP negativo) respondieron a la faringoplastia lateral aislada mucho mejor que aquellos que sí lo tenían (TP positivo), por lo que la cirugía solo se propone cuando el patrón de la vía aérea anticipa una buena respuesta.
Referencias: Saenwandee y cols., faringoplastia barbada para la apnea obstructiva del sueño: metaanálisis (Am J Otolaryngol, 2022; 43(2):103306); Pang KA y cols., resultados clínicos de la faringoplastia esfintérica de expansión — revisión sistemática de 17 años (Eur Arch Otorhinolaryngol, 2024; 281(5):2691–2698). Trabajos fundacionales de las técnicas: Cahali, faringoplastia lateral (Laryngoscope, 2003); Pang y Woodson, ensayo aleatorizado de faringoplastia esfintérica de expansión (Otolaryngol Head Neck Surg, 2007; 137:110–114); Vicini y cols., faringoplastia barbada de reposicionamiento (Eur Arch Otorhinolaryngol, 2015; 272(10):3065–3070). Datos del signo TP en DISE, del propio material docente del Dr. Méndez-Benegassi.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la uvulopalatofaringoplastia (UPPP) o la operación del paladar/de la campanilla?
Pertenecen a la misma familia de operaciones del paladar, pero no son idénticas. La uvulopalatofaringoplastia (UPPP) clásica, también llamada operación de la campanilla, retiraba sobre todo tejido (la úvula y parte del paladar blando). Las faringoplastias modernas son reconstructivas: en lugar de solo cortar, recolocan y tensan el músculo para ensanchar la vía aérea, lo que suele suponer menos dolor y mejor conservación de la función.
¿Duele la recuperación? ¿Cuántos días?
Lo más notable es el dolor de garganta durante varios días, parecido a una amigdalitis fuerte, que va cediendo de forma gradual en una o dos semanas. Se recomienda una dieta blanda y fría los primeros días. También es frecuente una voz nasal transitoria y algo de dificultad para tragar al principio, que suelen resolverse solas.
¿Sirve para el ronquido o también para la apnea?
Puede usarse para ambos. En pacientes seleccionados reduce el ronquido y, cuando la obstrucción está en el paladar y las paredes de la faringe, también puede ayudar a tratar la apnea obstructiva del sueño, a menudo dentro de un plan más amplio. Lo que se puede lograr en cada persona depende de dónde y cómo colapsa la vía aérea, por lo que hace falta una valoración individual.
¿Qué riesgos tiene?
Como en cualquier cirugía de la faringe, puede haber sangrado, infección, una voz nasal transitoria, dificultad temporal para tragar y sensación de cuerpo extraño en la garganta. Con menos frecuencia, algunos pacientes mantienen cierta molestia palatina o cicatrices. El especialista explica los riesgos de tu caso concreto antes de decidir.
¿Cuándo se indica esta cirugía y cuándo no?
Se valora cuando la obstrucción está en el paladar o en las paredes laterales de la faringe y otras medidas (como la CPAP o una férula) no se toleran o no bastan. Es menos adecuada cuando el colapso principal está en otra zona, en casos de obesidad importante o cuando el patrón de la vía aérea anticipa una mala respuesta. Una endoscopia de sueño (DISE) ayuda a confirmar si es la técnica correcta.
¿Necesita ingreso?
Suele realizarse en régimen ambulatorio (cirugía de día) o con un ingreso corto, según la técnica, el paciente y si se combina con otros procedimientos. El especialista confirma en cada caso si puedes volver a casa el mismo día o si conviene pasar una noche.
