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    TDAH y apnea del sueño en niños: relación y diagnóstico

    Revisado por Dr. Iván Méndez-Benegassi Silva

    TDAH y apnea del sueño en niños: relación y diagnóstico
    En breve

    En niños con TDAH la apnea obstructiva del sueño es frecuente y puede agravar los síntomas; conviene valorarla antes de decidir el tratamiento.

    Cada vez se diagnostica más el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), y con ello crece el debate. Una pregunta clave es si, detrás de un niño inquieto, distraído o impulsivo, puede haber un problema que no se ve de día: respirar mal mientras duerme. Esta guía repasa lo que dice la evidencia sobre la relación entre el TDAH y la apnea obstructiva del sueño (AOS) en la infancia. Esta guía informa y no sustituye una valoración médica.

    De un vistazo
    Qué es
    dos problemas frecuentes en la infancia que pueden coexistir y parecerse
    A quién afecta
    niños con síntomas de TDAH, ronquido o mal descanso nocturno
    Relación
    asociación demostrada, probablemente en ambos sentidos
    Cómo se estudia
    historia clínica, exploración otorrinolaringológica y, si procede, polisomnografía
    Qué se puede hacer
    tratar la apnea cuando existe, por ejemplo con cirugía de amígdalas y adenoides o con CPAP

    Qué es el TDAH

    El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo. Se caracteriza por dificultad para mantener la atención, exceso de actividad e impulsividad, de forma persistente y con impacto en casa, en el colegio o con los amigos.

    Su diagnóstico es clínico: se basa en la historia del niño, en las observaciones de familia y colegio y en la valoración de un profesional. No existe una prueba de laboratorio que lo confirme. Por eso conviene descartar otras causas que produzcan síntomas parecidos, y el mal sueño es una de ellas.

    Qué es la apnea obstructiva del sueño en niños

    La AOS consiste en que la vía aérea superior se obstruye de forma repetida durante el sueño. Eso provoca bajadas de oxígeno y microdespertares que fragmentan el descanso, aunque el niño no llegue a despertarse del todo.

    En los niños no siempre se presenta como en los adultos. Una pista habitual es el ronquido con pausas respiratorias, la respiración por la boca o el sueño agitado. Pero en la infancia la somnolencia puede manifestarse como irritabilidad, inquietud o falta de concentración, es decir, como síntomas que recuerdan al TDAH.

    Qué dice la evidencia sobre la relación

    Una revisión sistemática con metaanálisis publicada en 2026, con 11 estudios y 903 niños, estimó que la prevalencia agrupada de AOS en niños con TDAH era de alrededor del 44 % [1]. Esa cifra debe leerse con cautela: depende de cómo se define y se mide la apnea en cada estudio.

    Otro metaanálisis, de 2014, con 18 estudios, encontró una relación de magnitud media entre los síntomas de TDAH y los trastornos respiratorios del sueño [2]. La edad, el sexo y el índice de masa corporal no modificaban esa relación. Los autores señalaban que el tema seguía siendo controvertido.

    ¿Una relación en los dos sentidos?

    La idea de una interacción bidireccional tiene sentido médico, pero conviene explicarla bien. La asociación está descrita, y eso no equivale a demostrar que una enfermedad cause la otra.

    Los mecanismos propuestos son estos:

    • De la apnea al TDAH: la hipoxia y la fragmentación del sueño pueden agravar los síntomas de atención y conducta. Es como intentar rendir en clase después de una noche en la que alguien te ha despertado cien veces.
    • Del TDAH a la apnea: que ambos problemas coincidan no implica que el TDAH provoque apnea. Lo razonable es pensar que los dos pueden convivir y que la apnea no tratada empeora el cuadro.
    • Confusión diagnóstica: una apnea no detectada puede parecerse a un TDAH, y un TDAH real puede coexistir con una apnea.
    AspectoTDAHAOS infantil
    AtenciónDificultad persistentePuede empeorar por el mal sueño
    ConductaInquietud, impulsividadIrritabilidad, hiperactividad
    NocheInsomnio frecuenteRonquido, pausas, sueño agitado
    ConfirmaciónValoración clínicaEstudio del sueño
    Una familia conversa con el médico sobre el sueño y la atención de su hijo · Imagen ilustrativa generada con IA
    Una familia conversa con el médico sobre el sueño y la atención de su hijo · Imagen ilustrativa generada con IA

    Qué se sabe sobre el diagnóstico

    Un estudio de 2024 analizó los estudios de sueño de 4.013 niños de 4 a 18 años. Un 2,8 % tenía TDAH y AOS a la vez, y el resto se repartía entre quienes tenían solo uno de los dos problemas o ninguno [3].

    En los niños con ambas condiciones, la polisomnografía no mostraba alteraciones propias que la apnea por sí sola no explicara [3]. Es decir, no hay una huella nocturna que distinga el TDAH, y por eso conviene preguntar activamente por la respiración durante el sueño.

    La polisomnografía registra durante la noche la respiración, el oxígeno y las fases del sueño, y es la prueba objetiva de referencia. La exploración otorrinolaringológica, con especial atención a amígdalas, adenoides y vía nasal, completa la valoración.

    Esquema general de actuación para pediatría

    La evidencia no define un protocolo único e universal. Lo que sí sugiere, de forma coherente, es una secuencia razonable:

    • Preguntar por el sueño a todo niño con síntomas de TDAH: ronquido, pausas, respiración bucal, sudoración, sueño inquieto, cansancio al despertar.
    • Explorar la vía aérea superior si hay sospecha, o derivar a otorrinolaringología o a una unidad de sueño.
    • Hacer un estudio del sueño cuando la historia lo sugiera, en lugar de dar por hecho que hay o no hay apnea.
    • Valorar la apnea antes o a la vez que el tratamiento del TDAH, porque los autores del metaanálisis de 2014 proponen considerar el tratamiento de la apnea antes de medicar los síntomas de TDAH [2].
    • Reevaluar la conducta y la atención después de tratar la apnea.

    Estas decisiones las toma el equipo médico en cada niño. Aquí solo se describe el marco general.

    Qué opciones existen si hay apnea

    OpciónCómo funcionaCuándo se considera
    AdenoamigdalectomíaQuita tejido que obstruyeApnea con amígdalas o adenoides grandes
    CPAPMantiene abierta la vía con aireCuando la cirugía no basta o no procede
    Tratamiento del TDAHActúa sobre la atención y la conductaCuando el TDAH persiste

    En la revisión de 2026, la adenoamigdalectomía por apnea se asoció de forma consistente con mejoras tanto de la apnea como de los síntomas de TDAH. Los autores sugieren que podría complementar el tratamiento farmacológico [1]. El metaanálisis de 2014 describió también una mejoría de los síntomas entre 2 y 13 meses después de la cirugía [2].

    Límites de la evidencia

    Los estudios son heterogéneos y a menudo observacionales. Algunos cuentan con pocos niños y no todos usan los mismos criterios para definir la apnea. Por eso no se puede prometer que tratar la apnea haga desaparecer el TDAH.

    Lo prudente es entender que la apnea puede ser una pieza más del cuadro. Tratarla no sustituye una evaluación completa del TDAH, y el diagnóstico de TDAH no debería cerrarse sin haber preguntado por el sueño.

    Preguntas frecuentes

    ¿Un niño con TDAH puede tener también apnea del sueño?

    Sí, ambas pueden coexistir. Un metaanálisis de 2026 estimó una prevalencia agrupada de apnea obstructiva del sueño de alrededor del 44 % en niños con TDAH, aunque las cifras dependen de cómo se defina y mida la apnea.

    ¿La apnea del sueño puede parecer TDAH?

    Puede. El mal sueño provoca irritabilidad, inquietud y falta de concentración, síntomas que recuerdan al TDAH. Por eso conviene preguntar por el sueño antes de cerrar un diagnóstico.

    ¿Tratar la apnea mejora el TDAH?

    Las revisiones describen mejoría de los síntomas de TDAH tras la adenoamigdalectomía en niños con apnea. No es una garantía y no sustituye la evaluación completa del TDAH.

    ¿Cómo se diagnostica la apnea en un niño?

    Se parte de la historia clínica y la exploración de la vía aérea superior. Si hay sospecha, la polisomnografía registra durante la noche la respiración, el oxígeno y el sueño. Decide el equipo médico en cada caso.

    Contenido informativo revisado por el Dr. Méndez-Benegassi. No sustituye una consulta médica.