¿Qué operación de nariz necesito: septoplastia, septorrinoplastia o rinoplastia?
Revisado por Dr. Iván Méndez-Benegassi Silva

Esta guía explica las diferencias entre septoplastia, rinoplastia y septorrinoplastia, y cómo se elige la técnica quirúrgica más adecuada para cada paciente. Su objetivo es informar y no sustituye una valoración médica personalizada.
La septoplastia corrige el tabique nasal internamente para mejorar la respiración sin alterar la forma externa de la nariz. La rinoplastia modifica la forma de la nariz, mientras que la septorrinoplastia combina ambas correcciones en una sola intervención, a menudo para mejorar la respiración y la estética. Esta guía es informativa y no reemplaza una evaluación médica.
- Qué es
- Corrección funcional o estética de la nariz
- Objetivo principal
- Mejorar respiración, forma o ambas
- Anestesia
- General
- Estancia hospitalaria
- No suele ser necesaria
- Recuperación
- Varía según la técnica
¿Qué corrige cada operación?
Es común confundir las distintas intervenciones nasales. A continuación, se describen las principales operaciones y sus objetivos:
- Septoplastia: El tabique nasal es la pared de cartílago y hueso que divide las fosas nasales. Si está desviado, puede dificultar el paso del aire. La septoplastia endereza el tabique trabajando desde el interior de la nariz, y no cambia la apariencia externa de la nariz.
- Septorrinoplastia: Esta cirugía aborda tanto el tabique nasal como la forma externa de la nariz en una misma intervención. Se indica frecuentemente para mejorar la respiración cuando, además del tabique, es necesario corregir la estructura nasal, por ejemplo, en una nariz torcida. La septorrinoplastia funcional prioriza la respiración, buscando una armonía natural en los cambios de forma.
- Rinoplastia: Su objetivo es modificar la forma de la nariz, ya sea el dorso, la giba (caballete) o la punta. Puede tener fines estéticos, funcionales o ambos. Utilizamos instrumental ultrasónico (piezoeléctrico) para mayor precisión.
- Rinoplastia de preservación: Es una variante de la rinoplastia que, en lugar de eliminar la giba, conserva el dorso y lo baja en bloque.
Cuando se requiere corregir tanto la función respiratoria como la forma, realizamos la corrección del tabique y la forma en una única intervención, evitando la necesidad de dos operaciones o dos anestesias.
Abordajes quirúrgicos: por dentro o por fuera
La septoplastia se realiza siempre por dentro de la nariz. Para la rinoplastia y la septorrinoplastia, existen dos abordajes principales, que son diferentes maneras de acceder al mismo esqueleto óseo y cartilaginoso.
Abordaje cerrado: incisiones internas
En el abordaje cerrado, o endonasal, todas las incisiones se realizan dentro de la nariz, sin cortes externos en la piel. La punta nasal puede trabajarse de dos formas: manteniendo los cartílagos en su posición o exteriorizándolos temporalmente para modelarlos y luego reubicarlos.
Actualmente, no existen estudios que comparen directamente la eficacia de estas dos variantes del abordaje cerrado, por lo que no se puede afirmar que una sea superior a la otra.
Abordaje abierto: visión completa
El abordaje abierto, o externo, implica una pequeña incisión en la columela (la piel que separa las fosas nasales), mientras que el resto de las incisiones son internas. Su principal ventaja es que permite visualizar directamente toda la arquitectura nasal, exponiendo los cartílagos y huesos.
Esta incisión externa deja una cicatriz. En un estudio con 41 pacientes, 40 consideraron que su cicatriz no era molesta. Entre el 81% y el 90% de los pacientes la calificaron como invisible o casi invisible a los seis meses o más. Sin embargo, cuando 20 cirujanos evaluaron las fotografías, la cifra fue del 76-80% [1]. Esto indica que, aunque la mayoría de las cicatrices son discretas, en una minoría sí son perceptibles, y no se puede garantizar el resultado individual.
Mitos sobre los abordajes
Se suele decir que el abordaje cerrado produce menos hinchazón y una recuperación más rápida. Sin embargo, no hay evidencia científica que lo demuestre. Un metaanálisis de 12 estudios con 1.067 pacientes no encontró diferencias significativas entre ambos abordajes en cuanto a satisfacción estética, respiración, hinchazón, hematomas, duración de la cirugía o complicaciones [2].
La ausencia de diferencias no implica que sean idénticos. Lo más preciso es afirmar que ningún abordaje ha demostrado ser superior al otro, y la elección se personaliza según las características de cada nariz, los objetivos del paciente y la experiencia del cirujano.
Rinoplastia de preservación: beneficios y limitaciones
La rinoplastia clásica, o estructural, implica la eliminación de la giba y la reconstrucción del techo nasal con injertos y suturas. La rinoplastia de preservación, en cambio, mantiene el techo nasal intacto y lo baja en bloque.
Un metaanálisis de 10 estudios con 1.339 pacientes encontró que la preservación resultaba en menos irregularidades en el dorso nasal. Sin embargo, también se asoció con una mayor incidencia de giba residual o recurrente en comparación con la técnica clásica [3]. No se encontraron diferencias significativas en la respiración o el número de reintervenciones [3].
Otra limitación es que la ventaja estética puede ser temporal. Un análisis de 6 estudios con 753 pacientes mostró que los pacientes operados con preservación valoraban mejor su aspecto hasta los seis meses, pero a partir de ese momento ambas técnicas ofrecían resultados estéticos similares [4].
No todas las narices son candidatas para la rinoplastia de preservación, y esta técnica no es excluyente de la cirugía clásica; a menudo se combinan elementos de ambas. Por ello, la decisión se toma de forma individualizada, tras una evaluación detallada.
Anestesia, duración y estancia hospitalaria
La mayoría de las intervenciones se realizan bajo anestesia general, cuya idoneidad será determinada por el anestesista tras su valoración. Aunque es posible pernoctar en el hospital, no suele ser necesario.
Los tiempos aproximados en quirófano varían:
- Septoplastia: 30 minutos.
- Rinoplastia o Septorrinoplastia (casos sencillos): Desde 1 hora.
- Casos complejos con injertos de cartílago: 3 a 6 horas.
Estos tiempos corresponden a la cirugía; hay que añadir la preparación preoperatoria y el tiempo en la sala de recuperación. Si regresa a casa el mismo día, necesitará compañía y no deberá conducir.
Postoperatorio y prevención de complicaciones
En la mayoría de los casos, evitamos el uso de tapones nasales clásicos. Una revisión de 47 ensayos con 4.087 pacientes en cirugía de tabique no encontró que los tapones previnieran mejor el sangrado o el hematoma, y sí los asoció con mayor dificultad para respirar, dolor y peor calidad del sueño [5].
Para prevenir el sangrado, se utiliza una sutura transfixiante del tabique que se reabsorbe en pocas semanas. Una disección cuidadosa de los tejidos y una hemostasia adecuada de los vasos sanguíneos, a veces con pinzas bipolares, también contribuyen a minimizar el sangrado. La férula externa ayuda a prevenir hematomas.
Evitar los tapones clásicos no significa que no se coloque nada dentro de la nariz. Su cirujano le explicará qué se usará en su caso y cuándo se retirará. Ocasionalmente, se emplean moldes de silicona para mantener la forma de la válvula nasal durante los primeros 7 días. Posteriormente, se pueden recomendar moldes de silicona tipo stent nasal extraíble para usar por la noche durante 1 a 3 meses.
¿Qué operación es la más adecuada para mí?
La elección de la cirugía depende de sus preocupaciones y de los hallazgos de la exploración médica:
- Si solo tiene dificultades para respirar y está satisfecho con la forma de su nariz, lo habitual es una septoplastia.
- Si además desea cambiar la forma de su nariz, o si la forma actual dificulta su respiración, se considera una septorrinoplastia.
- Si su único objetivo es modificar la forma de la nariz y respira bien, se trata de una rinoplastia, que puede ser clásica o de preservación según su caso.
El abordaje (abierto o cerrado) y la técnica específica se deciden tras explorar su nariz, no por una regla general. En última instancia, la exploración clínica es determinante para la elección del procedimiento. Recuerde que esta información es general y no sustituye la valoración de un especialista.
Preguntas frecuentes
¿La septoplastia cambia la forma de la nariz?
No. La septoplastia endereza el tabique nasal trabajando por dentro y no cambia la apariencia externa de la nariz. Si además se quiere cambiar la forma, la operación es una septorrinoplastia.
¿La rinoplastia abierta deja cicatriz?
Sí, deja una pequeña cicatriz en la columela, la piel que separa las fosas nasales. En estudios, la mayoría de los pacientes la consideran invisible o casi invisible, pero siempre está presente y en una minoría es perceptible, por lo que no se puede prometer cómo quedará.
¿Con la rinoplastia cerrada se hincha menos?
No está demostrado. Los estudios que comparan los abordajes abierto y cerrado no han encontrado diferencias significativas en hinchazón, hematomas, satisfacción o complicaciones, por lo que el abordaje se elige según cada nariz.
¿Hay que quedarse ingresado tras operarse la nariz?
No es necesario, aunque puede quedarse a dormir esa noche si lo desea. En la mayoría de los casos se opera con anestesia general, y si regresa a casa el mismo día debe ir acompañado y no conducir.
Referencias
- Rapid Resorbable Sutures Are a Favourable Alternative to Non-resorbable Sutures in Closing Transcolumellar Incision in Rhinoplasty. (2016)
- Outcomes of Open Versus Closed Rhinoplasty, a Systematic Review and Meta-analysis. (2025)
- Dorsal preservation versus dorsal reduction rhinoplasty techniques for aesthetic and functional outcomes: a systematic review and meta-analysis. (2025)
- Comparison of Patient-Reported Outcomes Between Dorsal Preservation and Conventional Dorsal Hump Reduction Rhinoplasty: A Systematic Review and Meta-Analysis. (2025)
- Is postoperative nasal packing after septoplasty safe? A systematic review and meta-analysis of randomized controlled studies. (2021)
Contenido informativo revisado por el Dr. Méndez-Benegassi. No sustituye una consulta médica.
