Apnea del sueño infantil: síntomas, cuándo operar y técnicas
Revisado por Dr. Iván Méndez-Benegassi Silva · Especialista en Otorrinolaringología y Medicina del Sueño · HM Hospitales, Madrid · Nº Colegiado 282855946
En los niños, la apnea del sueño suele deberse a unas amígdalas y adenoides grandes, y se manifiesta como hiperactividad y problemas de conducta más que como somnolencia: puede imitar o empeorar el TDAH. La decisión de operar depende de la gravedad medida con un estudio del sueño: los casos leves se pueden vigilar y reevaluar hacia los 6 meses (hasta la mitad mejora con tratamiento médico), los moderados se deben operar y los severos operarse en un mes. El estudio del sueño además marca el plan de seguridad de la cirugía. Nuestra técnica preferida es la amigdalectomía intracapsular con coblación más la adenoidectomía con control endoscópico.

Síntomas en el niño: hiperactividad, no somnolencia
Esta es la diferencia clave con el adulto. El adulto cansado tiene sueño; el niño con apnea suele volverse hiperactivo, desatento e irritable. Por eso se confunde tan a menudo con el TDAH —o lo empeora—.
Por la noche
- Ronquido habitual (casi todas las noches), fuerte o con esfuerzo
- Pausas respiratorias presenciadas o atragantos/ahogos
- Esfuerzo visible para respirar; el pecho "se hunde"
- Respira por la boca al dormir, sueño intranquilo, posturas raras (cuello en extensión)
- Sudoración nocturna, mojar la cama (enuresis), despertares frecuentes
Durante el día
- Hiperactividad, inquietud e impulsividad (NO la somnolencia diurna del adulto)
- Falta de atención, mala concentración, irritabilidad y cambios de humor
- Bajo rendimiento escolar, problemas de conducta
- Respiración bucal crónica, "facies adenoidea", cefalea matutina
- Estancamiento del crecimiento (se fragmenta el sueño profundo, cuando se libera la hormona del crecimiento)
Diagnóstico diferencial con el TDAH. Algunos niños etiquetados de hiperactivos o desatentos tienen en realidad una apnea del sueño no diagnosticada, y en los niños que sí tienen TDAH, la apnea sin tratar lo empeora. Tratar la apnea puede mejorar la atención, la conducta y el rendimiento escolar; por eso conviene descartarla antes de atribuirlo todo al TDAH.
Cuestionario de Chervin (PSQ): calcula la puntuación
PSQ son las siglas de Pediatric Sleep Questionnaire (cuestionario del sueño pediátrico), y la parte que se usa para la apnea es su escala SRBD (Sleep-Related Breathing Disorder, trastorno respiratorio del sueño). Lo creó y validó el Dr. Ronald Chervin (Universidad de Michigan) en el año 2000, por eso se le llama «cuestionario de Chervin». Lo responden los padres sobre lo que observan en el niño.
Para qué sirve: en los niños la apnea se esconde tras el ronquido, la respiración por la boca y, sobre todo, la hiperactividad y los problemas de conducta más que tras la somnolencia diurna, por lo que pasa desapercibida con facilidad. Este cuestionario es una forma rápida de que la familia calcule cómo de probable es la apnea y decida si merece la pena un estudio del sueño y una visita al otorrino. Es una ayuda de cribado, no un diagnóstico.
Tiene 22 ítems de Sí / No. Responde cada uno; al contestar los 22, se calcula la puntuación y el resultado automáticamente.
Respiración / ronquido
- Ronca más de la mitad de las noches
- Ronca siempre
- Ronca fuerte
- Respiración pesada o ruidosa por la noche
- Hace mucho esfuerzo o le cuesta respirar mientras duerme
- Le ha visto dejar de respirar (pausas) por la noche
Síntomas diurnos
- Respira por la boca durante el día
- Se levanta con la boca seca por la mañana
- Moja la cama (enuresis)
- Se despierta sin sentirse descansado
- Tiene somnolencia durante el día
- Un profesor u otro adulto ha comentado que parece somnoliento de día
- Cuesta despertarlo por la mañana
- Se despierta con dolor de cabeza
- Dejó de crecer a ritmo normal en algún momento
- Tiene sobrepeso
Conducta (tipo TDAH)
- No parece escuchar cuando se le habla directamente
- Le cuesta organizar tareas y actividades
- Se distrae con facilidad
- Mueve manos o pies, se retuerce en el asiento
- Está "en marcha", como si tuviera un motor
- Interrumpe o se entromete con los demás
Responde los 22 ítems para obtener la puntuación. El cribado es positivo con una puntuación PSQ-SRBD ≥ 0,33 (en torno a 8 de 22 afirmativas).
Ayuda de cribado, no un diagnóstico. Fuente: Chervin RD et al. Pediatric Sleep Questionnaire (PSQ). Sleep Med. 2000;1(1):21-32.
¿Cuándo hay que operar? Depende de la gravedad
La gravedad se gradúa por el índice de apnea-hipopnea (IAH) del estudio del sueño. Los cortes de abajo son orientativos; el especialista los interpreta junto con los síntomas y la exploración de la vía aérea.
Leve
IAH 1–5Es razonable esperar y vigilar. Primero se tratan los factores médicos (corticoide nasal, alergia/rinitis) y se reevalúa a los ~6 meses: hasta la mitad de los casos leves mejoran con tratamiento médico y el propio crecimiento.
Moderada
IAH 5–10La cirugía está indicada. El tejido de amígdalas y adenoides rara vez se reduce solo lo suficiente; la cirugía programada resuelve la obstrucción.
Severa
IAH > 10La cirugía no debe demorarse, idealmente en el primer mes. La apnea severa conlleva riesgo cardiovascular, de crecimiento y neurocognitivo, y exige medidas de seguridad perioperatorias añadidas.
Por qué el estudio del sueño es imprescindible — no solo por la gravedad
El estudio del sueño no solo clasifica la gravedad de la apnea: identifica al niño de alto riesgo para poder planificar medidas preventivas en la propia cirugía y en el postoperatorio inmediato. Por esto no debe omitirse:
- Orienta el plan de anestesia y el nivel de monitorización: un niño con apnea severa tiene la vía aérea sensibilizada y es más vulnerable a opioides y sedantes.
- Decide si la cirugía puede ser ambulatoria o necesita una cama monitorizada (o UCI pediátrica) la primera noche.
- Tras retirar amígdalas y adenoides hay edema; en la apnea severa esto eleva el riesgo de complicaciones respiratorias en las primeras horas, que se pueden anticipar.
- Señala a los niños de mayor riesgo (menores de 3 años, apnea severa, obesidad, síndrome de Down, alteraciones craneofaciales o neuromusculares), que son los que más se benefician de estas precauciones.
Las tres técnicas quirúrgicas, comparadas
Hay tres formas de tratar las amígdalas y las adenoides. No son equivalentes. El tamaño de las amígdalas (grado de Friedman) también orienta la elección: las amígdalas grandes grado III–IV se tratan mejor con coblación intracapsular, no con radiofrecuencia.

| Técnica | En qué consiste | Dolor | Riesgo de sangrado | Recuperación | Resultado visible en cirugía | Indicación |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Adenoamigdalectomía clásica (extracapsular) | Extirpa la amígdala completa hasta el músculo de la garganta + legrado de adenoides | Mayor | Mayor | 10–14 días | Sí | Estándar tradicional |
| Amigdalectomía intracapsular con coblación + adenoidectomía con control endoscópicoNuestra elección | Reduce la amígdala obstructiva preservando una cápsula protectora; adenoides retiradas bajo visión endoscópica directa | Menor | Menor (amigdalar y adenoideo) | 3–4 días | Sí, controlado en el acto | Nuestra técnica preferida — la de referencia en países como el Reino Unido |
| Reducción amigdalar por radiofrecuencia | Reduce el volumen con energía térmica, sin extirpar tejido en el acto | Menor | Menor | Variable (semanas) | No — el resultado no se ve hasta pasado > 1 mes | Buena opción para adenoides; NO recomendada para amígdalas grado III–IV |
Por qué preferimos la coblación
- Controlas el resultado durante la operación: ves cuánto reduces, así que no te quedas corto. Con la radiofrecuencia el resultado solo se ve semanas después, y si te has quedado corto no se puede corregir en la misma cirugía.
- Preserva la cápsula de la amígdala y el músculo de debajo, lo que supone mucho menos dolor.
- Sella los vasos sanguíneos mientras trabaja, reduciendo el riesgo de sangrado tanto de la amígdala como de la adenoide.
- Las adenoides se retiran bajo visión endoscópica directa, así la resección es completa y no se hace a ciegas.
- La recuperación es rápida (3–4 días) y el niño vuelve pronto al colegio.
La rinitis se trata en el mismo acto. La coblación y la radiofrecuencia también permiten reducir los cornetes inferiores para tratar la rinitis y la obstrucción nasal en la misma operación y la misma anestesia, de modo que el niño además respira mejor por la nariz.
Vídeo: amígdalas, adenoides y apnea infantil
Preguntas frecuentes
¿Cuándo necesita cirugía la apnea del sueño infantil?
Depende de la gravedad medida con un estudio del sueño. Los casos leves (IAH 1–5) a menudo se pueden vigilar y reevaluar hacia los 6 meses, porque hasta la mitad mejoran con tratamiento médico y el crecimiento. Los casos moderados (IAH 5–10) se deben operar. Los severos (IAH > 10) se deben operar sin demora, idealmente en el primer mes.
¿Por qué mi hijo hiperactivo necesita un estudio del sueño y no solo una exploración?
En los niños la apnea se manifiesta a menudo como hiperactividad, falta de atención y problemas de conducta más que como somnolencia, y se solapa con el TDAH —o lo empeora—. El estudio del sueño confirma si realmente hay apnea y, sobre todo, su gravedad, lo que marca el plan de seguridad de la cirugía y del postoperatorio inmediato.
¿Qué son los criterios de Chervin?
Es un cuestionario del sueño pediátrico validado (PSQ) de 22 preguntas de sí/no sobre el ronquido y la respiración, los síntomas diurnos y la conducta. Si un tercio o más son afirmativas (en torno a 8 de 22), la apnea obstructiva del sueño es muy probable y está justificado un estudio del sueño. Es una ayuda de cribado, no un diagnóstico.
¿Qué técnica quirúrgica es la mejor?
Para nosotros, la amigdalectomía intracapsular con coblación más la adenoidectomía con control endoscópico. Produce menos dolor y menos sangrado, permite una recuperación de 3–4 días y, a diferencia de la radiofrecuencia, el resultado se controla durante la operación, de modo que el cirujano no se queda corto. La radiofrecuencia es buena opción para las adenoides, pero no para amígdalas grandes (grado III–IV).
¿Se puede tratar la rinitis o la nariz tapada en el mismo acto?
Sí. La misma tecnología de coblación y radiofrecuencia permite reducir los cornetes inferiores para tratar la rinitis y la obstrucción nasal en el mismo procedimiento y la misma anestesia, mejorando la respiración nasal del niño.
Esta guía es educativa y no sustituye un diagnóstico médico ni un estudio del sueño. Si tu hijo ronca casi todas las noches, tiene pausas respiratorias presenciadas, respira por la boca o tiene problemas de conducta y atención, consulta con un especialista.
Revisado por Dr. Iván Méndez-Benegassi Silva · Especialista en ORL y Medicina del Sueño · HM Hospitales · Última revisión: 22 jun 2026
